viernes, 22 de junio de 2012

¿Intervenir o dejar de hacer?

Una persona me dijo que cuando alguien está hecho un estúpido hay que intervenir ¿pero es así? ¿Uno tiene el derecho o la obligación de intervenir cuando considera que algo está mal?
Intervenir o dejar hacer, dos opciones diferentes con consecuencias diferentes. Si no intervenís tenés que aceptar que todo sigue igual. Pero si decidís intervenir tenés que aceptar las consecuencias.
Si pero no. Debería hacer algo, sí, pero no me animo. Debería cambiar algo, sí, pero no puedo. Pero llega un momento en el que uno entiende que hay que intervenir.
Intervenir para romper con la inercia, intervenir para que algo cambie. Intervenir para perder el miedo.
Intervenir es decidir, es poner un dique y desviar un río. Es cambiar el curso de las cosas.
Intervenir es un antes y un después, una vez que lo hiciste no sos el de antes. Porque tu intervención por pequeña que sea, puede mover montañas.
Intervenir para salir del punto muerto, tirarse de cabeza, nadar en nuevas aguas, desconocidas, menos seguras, pero distintas.
Porque para que ocurra algo diferente hay que hacer algo diferente.
No da lo mismo hablar que callar. No da lo mismo decidirse que dudar. No da lo mismo actuar que acatar. No da lo mismo rebelarse que bajar la cabeza.
No da lo mismo jugarse que vivir con miedo. No da lo mismo unirse que estar aislados. No da lo mismo meterse que no meterse. 
No da lo mismo luchar que dejarse vencer. No da lo mismo intervenir que dejar hacer.

miércoles, 23 de mayo de 2012

Ser o Estar

Para los ingleses ser y estar se dice igual, “to be”. ¿Pero es lo mismo ser que estar? ¿Estar comprometido es lo mismo que ser comprometido? ¿Estar consiente es lo mismo que ser consiente? ¿Ser maldito es lo mismo que estar maldito? ¿Es lo mismo ser engañado que estar engañado? ¿Es lo mismo ser que estar? ¿Estar despierto es lo mismo que ser despierto? ¿Estar aburrido es lo mismo que ser aburrido? ¿Estar seguro no es lo mismo que ser seguro no? No es lo mismo estar resentido que ser resentido. Pero si estas resentido ¿no será porque de alguna lo sos? ¿Es lo mismo ser inseguro que estar inseguro? Estar inseguro es no tener certezas; pero ser inseguro es tener la certeza de que no valemos. Estar impactados no es lo mismo que ser impactados, pero a veces cuanto se parecen.
Estar idiota uno se lo aguanta; pero ser idiota, JAMAS!!
Uno quiere ser… quiere ser el amor de alguien, el sueño de alguien, uno quiere ser alguien en la vida de esa persona que ama… y ese deseo de ser, nos puede confundir, y no dejarnos ver que no somos, sino que estamos transitoriamente en la vida de alguien.
Ser con alguien es muy diferente a estar con alguien. Por eso ser o estar no es lo mismo

lunes, 7 de mayo de 2012

Flotando en el viento

Cuando no sabés a dónde vas, cualquier camino puede servir.Dan miedo los cruces de camino. Da miedo partir. Da miedo volver. Las preguntas, las respuestas dan miedo. Si no sabés hacia dónde vas, lo mejor es dejarte llevar, como flotando en el viento. 
A veces hay que desprenderse del equipaje, y como una pluma, dejarse llevar por el viento. 
Como decía el poeta González Tuñón “Para que a cada paso, un paisaje, una emoción o una contrariedad nos reconcilien con la vida pequeña, y su muerte pequeña”. Para que un día nos queden unos cuantos recuerdos, para poder decir “estuve en tal recodo”, para poder decir “estuve en tal pasión”, para poder decir “estuve en tal pueblo fantasma, en tal amistad, haciendo tal cosa”. Para poder decir “yo estuve ahí”. Para poder hacer todo eso, es necesario no temerle a partir, ni a volver. Porque estamos en una encrucijada de caminos que parten y que vuelven, si no sabemos hacia dónde ir, hay que dejarse llevar por el viento. 
El viento lleva, y a la vez trae. El viento nos puede llevar a lugares insospechados.
Flotando en el aire, están todas las preguntas y todas las respuestas. Y flotando en el viento, iremos a donde debamos ir.  

Los grandes momentos de la vida están llenos de preguntas.
Los grandes encuentros de la vida están llenos de interrogantes.
Cuando llega el gran momento uno cree haber contestado todas las preguntas. Cree estar listo.
Ya en ese momento uno cree tener las respuestas y acciona. Pero siempre surgen nuevos interrogantes.
Qué, cómo, cuándo, dónde y por qué. Eso es lo que siempre nos preguntaremos.
¿Importa dónde estamos? ¿Hay que tener una razón para hacer todo lo que hacemos? Vivimos deteniéndonos con preguntas. ¿A dónde vamos? ¿Cuál es el camino? ¿Qué sentido tiene todo? Nos llenamos de preguntas. ¿Y si no llego? ¿Y si no te encuentro? ¿Y si te pierdo?
¿Qué? ¿Cómo? ¿Cuándo? ¿Dónde? ¿Por qué? Todas las preguntas tienen la misma respuesta. ¿Qué es esto? Un viaje. ¿Cómo llegué acá? Viajando. ¿Cuándo? Durante el viaje. ¿Dónde estoy? En el viaje. ¿Por qué? Por el viaje. De regreso a casa, a la luna, al centro de la tierra o al interior de uno mismo. Todo es un gran viaje, en el que sabemos de dónde partimos, pero no a dónde llegaremos. Y eso, es lo más divertido del viaje.

miércoles, 25 de abril de 2012

Abrir los Ojos

A veces da miedo abrir los ojos, porque por ahí los abrís y ves todo patas para arriba. Y eso es lo que en verdad da miedo, los cambios. Como un chico que juega a las escondidas tapándose los ojitos creyendo que así no lo ven. Uno, a veces, cierra los ojos como si así fueran a desaparecer los problemas. Como si muerto el cartero fueran a desaparecer las cartas. Uno se hace el perro que tumbó la olla, como si el dolor que siente no existiera. Uno detesta y ama a esa persona, o a ese espejo, que te canta las cuarenta. Uno detesta y ama a quien abre tus ojos. Abrir los ojos tiene gusto a membrillo con queso, es agridulce. Por un lado, como que se pierde la magia. Pero por el otro, se sale del engaño. A veces lo que tenemos que ver es tan horrible, que preferimos hacer la vista gorda, cerrar la tranquera, y vivir en una cajita de cristal. Y otras veces la burbuja se pincha, y no queda otra que abrir los ojos, y mirar los que no queremos ver. El corazón se nos estruja y nos quedamos sin aire, ahogados. Duele abrir los ojos. Es como salir de la oscuridad, que la luz te enceguece. Ojos que no ven, corazón que no siente. Mejor mirar para otro lado, dicen. Meter la cabeza abajo de la tierra como hace la avestruz. Pero para que algo cambie hay que romper la burbuja, hay que salir de la cajita de cristal... Abrir los ojos y animarse a ver. Aunque lo que haya para ver te estruje el corazón.

martes, 10 de abril de 2012

Utopia

Las utopías, como dice Eduardo Galeano, la utopía esta en el horizonte. Me acerco dos pasos, ella se aleja dos pasos. Camino diez pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. Pero entonces uno se pregunta, ¿para qué sirve la utopía si siempre se aleja? Para eso sirve, para caminar.
Para tener una utopía hay que tener fé, para creer que eso que deseamos es posible. Una utopía, por definición, es algo que no existe, un puerto inalcanzable, pero necesario para viajar.

La utopía es una llamada a la ilusión, al inconformismo, a la rebeldía, al compromiso. La utopía es una llamada a la esperanza. Por eso, para cambiar el mundo, es tan necesaria.

Aveces me pregunto cuales son mis sueños. ¿Con qué sueño? No se, con todo sueño. Me parece que todo puede ser. A veces uno no puede soñar, o a veces la realidad es tan terrible que uno solo puede soñar con despertarse al otro día, o poder comer, o poder seguir de pie. Recién ahora estoy aprendiendo a soñar. ¿Será aporque soy autentica, porque tengo amigos auténticos, una familia autentica y una vida autentica? Con el tiempo aprendí que las cosas me dejaban pero aprendí que hay saber soltarlas. Las cosas que no nos pertenecen siempre siguen de largo. Y fue así como me llegaron cosas nuevas a mi vida. Mi sueño en un principio era ser una triunfadora. Pero bueno, yo antes pensaba que ser una triunfadora era ser alguien. Era ser el que otros querían que sea. Pero bueno, recién ahora me doy cuenta que ser un triunfador es ser quien yo quiera ser. Varios de mis sueños ya se cumplieron. Hoy tengo la familia que soñé y los amigos que soñé. Mi mamá dice que la vida es una rueda. Y aprendí a soñar, y volví a respirar, también. Porque esto es como el aire, ¿no? Está ahí para quien quiera respirarlo. Mi sueño es tener la fuerza para cumplir todos los sueños.

lunes, 5 de marzo de 2012

El Alma al Cuerpo

Hoy me dijeron "Te quiero con el Alma", y me quede pensando ¿como es querer con el alma? ¿Tan frágil es el alma que a la primera frenada brusca se te sale del cuerpo? Siempre la nombramos: te quiero con el alma, me duele en el alma, pero, qué es el alma? No conozco a nadie que haya visto un alma, pero todo el mundo habla del alma.
Un desalmado, es alguien que no tiene alma, o alguien que tiene un alma oscura? Cuando nos lastimaron decimos que tenemos el alma herida, pero, cómo es una herida del alma? Si el alma es como el aire, cómo es que se cura?
También está el alma Mater, esa persona que le da sentido a todo, que conduce a otros hacia algún lugar; a veces se te estruja el alma y se siente en el cuerpo.
Se dice alma en pena cuando alguien no encuentra la paz; el alma de la fiesta es el que siempre hace feliz a los demás; tu alma gemela, es ese amor que solo es para vos y para nadie más.
¿Qué cosa es el alma? Tan frágil que al menor dolor se lastima y se te va del cuerpo. Un alma con el cuerito flojo chorrea todo el tiempo y si no la arreglás se puede quedar vacía. Desnudar el alma es más difícil que desnudar el cuerpo; el alma es más frágil que el cuerpo. Una palabra, un silencio, una mirada…hace falta muy poco para lastimar un alma.

Aveces queremos que nuestra alma gemela sea igual que nosotros y que combinemos en todo. Pero lo mejor es cuando pasa por  casualidad, Cuando nos combinamos sin querer! Es lo mejor no planear las cosas y que te sorprendan. Pero creo que no es necesario estar siempre idénticos y tener los mismos gustos. Me parece que las almas gemelas se complementan, es por eso que son distintas, y el gusto esta en la variedad, o no?   
Aveces sentimos que hay personas que son como agua que se me escapa entre los dedos, entendés? No se cómo explicarlo y lo peor es que sentimos que con esa persona nos vaciamos nosotros también. Eso pasa con las almas gemelas ¿no? Si a uno se siente triste el otro también, pero también tendría que ser que si a un alma se siente triste la otro la haga feliz, no se, de última es el mismo motor ¿o no?

Yo sé que el amor puede curar el alma; yo sé que el amor es la salvación, pero la falta de amor te puede matar. Aveces no nos falta amor, pero hay ocasiones en que nos ha faltado, y esa es una herida que siempre, siempre va a sangrar… de esta manera el alma no está en paz, y eso es un peligro.

martes, 28 de febrero de 2012

¿Donde esta el amor?

Estaba escuchando ¿Where is the love? de Black Eyed Peas, y me quede pensando en esa pequeña pregunta....




El amor existe cuando logramos acallar tu voz. Esos pensamientos destructivos que todos llevan adentro: desconfianza, envidia, resentimiento. Todas esas voces injuriantes con las que nos atacás, todas, se callan cuando entra la Esperanza. Todas las miserias que despertás están ahí, dentro de nosotros, listas para salir. Pero vos habías preguntado dónde está el amor, ¿no? También está en nosotros, en lo más profundo. Porque cuando logramos acallarte, sólo queda eso: Esperanza y Paz. Y, por supuesto, amor.